lunes, 7 de septiembre de 2015

06/09

Lo primero, gracias por los mensajes (tanto los comentarios como los mensajes en twitter o whatsapp) sobre mi anterior entrada, todo super dulce, tanto los de ánimo como los que decíais que se sentíais identificados, me siento bien al haber sacado eso de encima y saber que otras personas han pasado por eso o lo están haciendo y que os haya podido ayudar un poquito o solo poner en palabras lo que sentís me pone muy contenta.

En mi anterior entrada os decía como me cerraba a hacer muchas cosas por creer que iba a estorbar, pero si te han invitado a hacerlo... ¿estás realmente estorbando?

Pongamos un ejemplo, tus amigxs deciden hacer una fiesta en casa de alguno porque sus padres no están, tú eres la última en enterarte pero te están invitando, ¿lo hacen porque quieres que vayas o por compromiso?

He aquí el problema, puedes hacer dos cosas:

1. Aceptar la invitación, ir y:

a) Intentar pasarlo bien sin importarte el motivo por el cual tu tienes esa invitación y confiar en ti misma, ya que si confías en ti misma y te crees que estas ahí porque lo mereces no vas a sentirte incómoda.

b) No dejar de pensar que puede que no te quieran allí, pensar pensar pensar, no pasarlo bien y estar incómoda.

O...

2. Decir que tienes cosas que hacer aunque no tengas nada o tengas cosas que puedes cancelar/aplazar en dos segundos.


Cualquier persona normal haría la 1.a sin dudarlo siquiera, es más, ni siquiera se plantearían que lo hacen por compromiso, porque son tus amigos, tus amigos no te van a invitar por puro compromiso. La opción 2 ni siquiera la pensaría.

He aquí el problema, soy incapaz de escoger esa opción, aunque lo intente sé que acabaré en la situación 1.b, por eso mi opción siempre suele ser la 2. Y quizá escogiendo siempre la 2 estoy perdiendo momentos que quizá son los que hacen que cada vez hace que cada vez a ellos los vea más unidos y a mi tan lejana.

Y aquí estoy, sentada y arrepintiendome de una vez más haber escogido la opción dos porque después de escribirlo me doy cuenta de que a cualquiera que me preguntase le diría que fuese por la opción 1.a sin pensarlo, ¿por qué yo no puedo? ¿Por qué aun queriendo ir siempre me aferro en el no? Es triste que esté aquí escribiendo esto pensando en las ganas que tenía de ir. Y lo peor es que estaba loca por ir pero el pensar en ir y que no me quieran allí me pone nerviosa de tal manera que me duele. Duele de doler de físicamente y me parece muy ridículo esto de estar escribiendo como debería haber ido y pasarlo genial sabiendo que no he podido. Odio esto.

Ni siquiera sé dónde quiero llegar con esto, simplemente lo escribo para aclararlo yo en mi cabeza y quizá si alguien está en mi misma situación esto le ayude, ojalá.






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