viernes, 23 de diciembre de 2016

Diciendo adiós

01/06/2013
Es curioso como cuando piensas lo bien que te ha salido algo, de momento todo empeora.

El viernes escribí la entrada en la que hablo sobre 2016 y es toda positiva. Soy feliz, ha sido el mejor año hasta ahora bla bla bla. El sábado la publiqué y seguía pensando lo mismo. Y el domingo la cuesta dio un bajón.

Bajón que siguió el lunes, el martes, el miércoles bajó un poquito más y que se colocó en el subsuelo el jueves.

¿Sabes cuando estás tan triste que ni puedes llorar? O lloras y a las dos lágrimas dices “hasta aquí” y de momento te sientes vacío. Miras a un objeto en concreto y todos piensan que te estás comiendo la cabeza con el tema, pero no. Simplemente hay vacío. Y como ves a los demás llorar tú te obligas a no hacerlo, porque literalmente todos están esperando a que lo hagas. Que te pregunten por qué no lloras y solo ser capaz de encoger los hombros. No sabes por qué no lloras.

Ayer fui a la casa de mi tata, y mis sobrinos (los dos grandes, la chiquitita solo tiene 2 años y no entiende) lo sabían La pequeña, cuando me veía un poquito mal se tiraba encima de mí a darme besos y abrazos. Los grandes no dijeron nada, simplemente se sentaron y empezaron a intentar entretenerme, estuvieron toda la tarde hablándome de su cole e intentando hablarme en inglés, cosa que los mojoncillos nunca quieren hacer cuando les estoy dando clase.


Nunca he perdido a alguien, nunca de una manera que fuera imposible de recuperar. Todos han sido muy lejanos para que me doliera de alguna forma. Y quizá no sea el mismo dolor, quizá esto solo se sienta como una toma de contacto, porque no es una persona.


También estamos en Navidad, dos días antes de Nochebuena. La Navidad es mi época favorita del año, pero no sé cómo estar ahora mismo porque noto su falta por todos lados, a él le gustaba estar en la bañera y siempre le ponía mantas para que no pasara frío. Siempre que yo iba al servicio lo miraba y él se acercaba a mí, y ahora cuando voy al servicio y miro la bañera no está. Es como que la realidad me mete un guantazo. Es que lo primero que he hecho esta mañana al levantarme ha sido llamarlo, y entonces me he dado cuenta de que no iba a venir.


Siento que esta entrada no le importa a nadie, pero necesito desahogarme, necesito dejarlo por escrito y sacar todos los pensamientos que tengo, porque aunque sé que tengo personas para hacerlo, no sé expresarlo.

Perhaps it is the greatest grief, after all, to be left on earth when another is gone.



 
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