viernes, 26 de mayo de 2017

El vello

Hoy, al levantarme, me he dado cuenta de que los únicos vaqueros que tenía limpios dejaban ver mis tobillos y parte de mis piernas, ya que son rotos. Al principio sin problema, pero cuando me los he puesto me he dado cuenta de que no estaba depilada. Al ser los únicos vaqueros que tenía limpios, y no tener demasiado vello he pensado "ah, que le den", y he ido a clase con esos vaqueros.

En mi casa estaba segura, total, es vello y es natural. No he tenido tiempo de depilarme ni de echar a lavar los pantalones, no hay que formas el gran drama, ¿quién se va a fijar en mis tobillos? El problema ha sido al llegar a clase. Me he empezado a sentir muy consciente de que había pelo la vista, y también muy consciente de que no había manera de ocultarlo. Aún así he bromeado sobre ello para restarle importancia, queriendo aparentar la seguridad que no tenía.

Incluso estando sentada en clase, todo el mundo atendiendo a las explicaciones, me sentía consciente de que estaban ahí. Los sentía ahí. Y me siento mal porque yo defiendo que las mujeres que no quieran depilarse no lo hagan, ya que el vello es algo totalmente natural, pero ahí estoy yo, que voy un día a clase (y ni siquiera ha sido completo) con lo mínimo que se despacha en vello en las piernas y he estado avergonzada de ello durante todo el día, y me molesta.

Me molesta porque siento que voy predicando algo que yo no soy capaz de hacer, porque cuando he llegado a casa, lo primero que he hecho después de almorzar ha sido depilarme. Me molesta porque nadie lo ha señalado —sé que más de uno lo ha notado, pero no ha dicho nada—, lo que significa que todo está en mi cabeza. Que aunque diga que no depilarse está tan bien como hacerlo, una parte de mí se siente mal cuando se le ve el vello.